El pasado 27 de Enero se cumplió un año de la toma de posesión de Porfirio Lobo Sosa, “Pepe” Lobo. Dicha toma de posesión, según la comunidad internacional, sirvió para solucionar la “crisis política” de Honduras y garantizar la “democracia” en este pequeño, pero importante país mesoamericano. Geoestratégico a más no poder para Washington, sus consensos y doctrinas.
Pues bien, un año después, la situación en Honduras no ha hecho más que agravarse, ese llamado gobierno de unidad nacional comandado por Lobo Sosa, no deja de perseguir a su gente por causas políticas, de amenazar y asesinar a sus ciudadan@s por reclamar sus derechos y por pensar de manera diferente a lo que mandan sus élites políticas y militares, pero sobre todo económicas.
Además, Lobo se ha cuidado de recompensar de forma clamorosa a los generales y mandos golpistas. Por ejemplo, el General Romeo Vásquez, jefe del Estado Mayor en el momento del golpe (28 de Junio de 2009), ya lleva un año al frente de la empresa de comunicación nacional (HONDUTEL). Con la cantidad de información que esto significa y la utilización perversa que de ella se puede realizar, como escuchas telefónicas, que más tarde se convierten en amenazas, y finalmente en la muerte o salida al exilio de, cada día más, mujeres y hombres hondureñ@s.
Pero a pesar de todo ello, del silencio cómplice de la llamada comunidad internacional, y sobre todo de la Europa de los mercados, a la cual lo único que le importó fue respaldar a Lobo para poder avanzar en la firma del ADA: acuerdo de libre comercio de la UE con Centroamérica. La ecuación es fácil, sin Honduras el acuerdo no salía, con lo que significaría eso para las trasnacionales, el auténtico poder, cada vez menos en la sombra. Por cierto, aun se puede parar, depende de lo que diga el PE y habría que pelearlo, aunque está difícil.
A pesar de esto, decía, el pueblo hondureño sigue resistiendo y organizándose, creando alternativas y compartiéndolas con el resto de la sociedad civil centroamericana. De eso precisamente os quería hablar, de compartir. Me vais a disculpar el retraso en contároslo, pero el pasado 30 de Noviembre y 1 de Diciembre de 2010, en San Salvador (El Salvador), gracias al esfuerzo de 8 organizaciones, entre las que estaba ACPP, tuvimos ocasión de reflexionar durante dos días con representantes y activistas de más de 20 organizaciones de la sociedad civil de Honduras y El Salvador, además de otros países europeos.
La sistemática violación de los Derechos civiles y políticos, la violenta represión con presencia de escuadrones de la muerte, los cientos de asesinatos de población civil, con especial ensañamiento en mujeres, colectivo LGTB y sindicalistas, la ampliación y profundización de la militarización del Estado Hondureño, la manipulación de los medios de comunicación, la recién aprobada ley anti-terrorista, la consolidación de proyectos oligarcas de privatización, el saqueo de bienes públicos y recursos naturales, la creciente inseguridad y pobreza en la que vive la población, fueron algunos de los temas que se abordaron durante el foro denominado “Lecciones de Honduras: desafíos, amenazas y alternativas para la democratización de América Latina y el Caribe”.
El foro contó con la participación y el ejemplo valiente de 6 hondureñxs que compartieron su experiencia sobre el Golpe desde sus ámbitos de trabajo, analizaron el futuro de su país y las consecuencias de lo sucedido en Honduras, lo que puede significar para el conjunto de América. Lo hicieron en unas breves, concisas, emotivas y clarificadoras exposiciones.
Hubo momentos bastante emocionantes, porque sobre todo, lo que más recibieron estas compañeras y compañeros Hondureñas en El Salvador, fue la solidaridad de su gente, su respeto y sus ánimos. “Volvemos con mucha más fuerza para seguir resistiendo” me dijo una de ellas. Así me lo hicieron saber los 6 el último día, y así quiero dejarlo reflejado, “es un gusto estar siempre en San Salvador y recibir su solidaridad y experiencias, gracias”.
Precisamente, eso era un poco lo que perseguíamos cuando pusimos en marcha la idea, por supuesto dar a conocer lo que aun pasa en Honduras tras un año de aparente “democracia” y como no es noticia en los medios, queríamos informar, visibilizar a nivel centroamericano lo que allí sigue pasando. Pero sobre todo, queríamos tener un espacio de análisis, de reflexión, para compartir alternativas e ideas con la sociedad civil de ambos países.
Con la base de esa sociedad civil, con lxs que nunca cuentan, o cuentan menos en las mesas de negociación. La convocatoria fue un éxito, todos los días se podía ver una gran cantidad de maestrxs, sindicalistas, campesinxs, compartiendo experiencias y luchas. Porque en estos países sigue importando mucho la propiedad de la tierra y todxs ellos, a ambos lados de la frontera, cuentan con años de experiencias sufridas a base de expolio y saqueo.
Como os decía, cada “ponente” trató el Golpe y sus consecuencias desde su perspectiva de trabajo diario. Berta Oliva del COFADEH (Comité de Familiares Victimas de Detenidos Desaparecidos de Honduras, socio local de ACPP en el país) nos habló de lo que había significado el Golpe en cuanto a la situación de los derechos humanos en el país; para las organizaciones de la sociedad civil y para ella misma. Como víctima y represaliada en su momento; actualmente, principal activista y defensora de DDHH en el país. Fue un testimonio cargado de dignidad, mucha “rabia tranquila” y lucidez, como es ella.
Nos informó de los próximos pasos a dar por la Plataforma de DDHH de Honduras, formada por 5 organizaciones más y que, en su creación en pleno Golpe contó con el acompañamiento de ACPP, la cual está siendo menospreciada por la Justicia Hondureña. Por lo que el propio COFADEH, y todas las organizaciones miembros de la Plataforma, se siguen encargando de documentar y presentar ante las Cortes Internacionales los casos de violación a los DDHH que diariamente se siguen produciendo en el país.
A continuación, Israel Salinas (del CUTH, una de las centrales sindicales hondureñas) expuso la situación para el movimiento obrero hondureño tras el Golpe. En el momento, significó una ruptura brutal con la idea de alcanzar una mínima esperanza de cambio en las condiciones laborales de lxs trabajadorxs, que había surgido con la reforma del salario mínimo que lograran meses atrás y que significó duplicarlo, pues no se tocaba desde el año 1984.
Además, nos recordó todas las tramas de intereses económicos y comerciales con las empresas transnacionales, que ven a Honduras como un país donde hasta el momento podían campar a sus anchas, donde las maquilas y sus regímenes de semi esclavitud, crecen como setas. Precisamente de estos mismos intereses, nos habló posteriormente Salvador Zuñiga, coordinador del COPINH, desde la perspectiva de los pueblos originarios no sólo interpretó y analizó el golpe, sino que se remontó a los inicios del siglo y del sistema impuesto desde hace décadas en Honduras, en una de las intervenciones más brillantes del día. Además de reclamar mayor corresponsabilidad social en la gestión del planeta y sus recursos, que en Honduras son expoliados diariamente con el beneplácito de su clase política.
Otra de las exposiciones más emotivas fue la de Merlin Dominguez de UTH La Paz, que nos habló de lo que significó el golpe para el movimiento campesino, principales beneficiarxs de la entrada de de Honduras al ALBA y de los programas sociales que trajo consigo. Para ellxs, el 29 de Junio significó el fin del sueño, que tan solo estaban empezando a saborear. Muchxs de ellxs ya nunca más pudieron recuperar sus títulos de propiedad, que estaban en los archivos del INA (Instituto Nacional Agrario) preparados para serles entregados, los golpistas llegaron antes.
Además, hay que recordar que si hay un sector mayoritario dentro de la conocida como Resistencia, ahora constituida en el FNRP (Frente Nacional de Resistencia Popular), ese es el del campo y sobre todo, el de la mujer del campo. Como ejemplo, el de nuestra socias locales, la AHMUC (Asociación Hondureña de Mujeres Campesinas) que participaron activamente y desde el primer día en todas las movilizaciones y reuniones de la resistencia frente al golpe, fueron amenazadas y amedrentadas en diversas ocasiones pero nunca dudaron de qué lado estar y como posicionarse ante lo que estaba pasando, sin agachar la cabeza.
Como decía, las mujeres significan, sin miedo a exagerar, el 70% del movimiento de Resistencia Hondureño y por ello también estuvieron bien representadas en el foro por María Amelia Reyes de las conocidas “Feministas en Resistencia”, que agrupa a un gran número de asociaciones de mujeres y movimientos feministas de todo el país. Sin duda, fue desgarrador algunos de los ejemplos que dio de los femicidios, los cuales se dispararon durante el golpe, al igual que la represión al los colectivos LGTB (diversidad sexual). En una sistemática campaña de represión por parte de policías, militares y escuadrones de la muerte que a día de hoy, febrero de 2011, continúa sin que nadie diga ni haga nada.
Finalmente comentaros, que a los pocos días Bertha Oliva, del COFADEH, viajaría a Europa para recibir el Premio Tulipán, que concede Holanda anualmente a los activistas más relevantes en la defensa de los DDHH. Bertha, su COFADEH, la llamada Resistencia y Honduras, lo merecían, sin duda alguna.
Es fundamental visibilizar lo que allí está pasando, no es muy distinto a lo sucedido en los 80, la actividad organizada por ACPP en San Salvador, otras muchas que se realizan a pequeña escala en todo el mundo y el mencionado premio concedido a nuestra compañera Bertha, esperemos que contribuya a ello, a poner de relieve lo que allí pasa. Pues con el silencio de nuestras instituciones, estamos dejando a Honduras en manos de los escuadrones de la muerte. Evitemos ahora lo que está pasando, no esperemos a juzgarlo dentro de 30 años, si es que nos dejan.
Xavi Sánchez Lombardero, delegado de ACPP en Nicaragua










