Hoy ha sido otro día caótico, nos hemos levantado intentando entender las consecuencias de la represión que se ha ido produciendo durante toda la noche en varios barrios de la ciudad y en otras partes del país, y a las 8 de la mañana nos sorprende la suspensión del toque de queda a partir de las diez de esta misma mañana hasta 5 de la tarde. Nos organizamos entre varios compañeros y compañeras de diferentes ONGDs, y salimos en búsqueda de comida, agua y para ver cómo se ha despertado esta ciudad que está siendo maltratada.
Yendo por las calles nos encontramos numerosas barricadas hechas de llantas, carros y desechos quemados, todavía humeantes de la noche pasada, para iluminar una batalla abierta entre la gente de los barrios que reclama ya la libertad de poder moverse y vivir en su propia ciudad, en su país, y la Policía, que parece que desde la vuelta del presidente se ha vuelto más rancia, más desafiante y siempre menos respetuosa con los derechos de las y los hondureños. Las barricadas y los signos de la lucha callejera convivían con colas de centenares de personas intentando entrar en supermercados y centros de acopio para poder abastecerse de los víveres necesarios para sobrevivir un estado de sitio indefinido que no deja espacios a los derechos.

La gente, que no ha parado su lucha por el toque de queda, ha vuelto a salir a las calles pensando en la poca libertad de movimiento que le daba el levantamiento del toque de queda y, pacíficamente, principio que nunca ha faltado por su parte, ha vuelto a expresar su rechazo a una situación antidemocrática y represiva. La ilusión, lamentablemente ha durado sólo dos horas, ya desde las 12 la Policía ha vuelto a reprimir, a lanzar gases y a disparar en los barrios; más heridos, más gente asfixiada, más violaciones. Todo ello ha estado acompañado por dos comunicados de la Policía que, con su visión de la realidad distorsionada, afirma su ‘derecho a reprimir’ (ésta es la palabra que utilizaron), y se muestra dispuesta a retener a varios grupos de más de 4 personas, bajo la excusa de los saqueos a los supermercados que tuvieron lugar durante el toque de queda por necesidades vitales: comida y bebida. Aquí se vive al día, mucha gente si no trabaja un día no gana dinero para poder alimentarse. De todas formas, se dice además que muchos de los saqueos y destrozos fueron realizados por la propia Policía para poder acusar a la resistencia.
Imágenes en nuestras retinas: más de 1.000 militares concentrados en 3 calles, alrededor de la embajada de Brasil y en frente del edificio de Radio Globo, armados como si se estuvieran enfrentando a un Ejército con armas; una manifestación de centenares de personas sin armas que de repente se ven atacadas por gases, disparos al aire y camiones de agua; un grupo de chicos andando por el parque central, que de repente se ven atrapados por varios policías que los cargan en sus carros hacia un destino indefinido; organizaciones de Derechos Humanos y de la sociedad civil que nos llaman, a nosotros de las ONGDs internacionales, en búsqueda de un apoyo a su trabajo incansable de ayudar a gente reprimida y indefensa.
Vamos a dormir otra vez, con un número no confirmado en la cabeza, 22, el número de los muertos no confirmados hasta el momento… Esperamos que sean menos, esperaríamos que no fuera ninguno, esperaremos que la cordura se apropie de esos señores que han causado toda esta situación. Esta noche vamos a dormir con menos ruido de disparos y golpes, pero no con menos noticias de represión y ataques agitando la noche.
Fotos: http://www.flickr.com/photos/cescomad
Xavier Sánchez y Francesco Michele son técnicos expatriados de ACPP en Centroamérica.

…escalofriante..
..gracias de nuevo..
..Fuerza y besos..
- Tere -
Mucho ánimo compañeros! y muchas gracias por contarlo todo y tan bien.
Os deseo un fin de semana tranquilo…
Besos!!
Comapñer@s:
Muchos animos y fuerzas en la situación actual. Todo el apoyo desde El Salvador